lunes, 5 de octubre de 2015

LA DIGRAFÍA O TRASTORNO DE LA ESCRITURA


LA DIGRAFÍA O TRASTORNO DE LA ESCRITURA
Es la dificultad para la expresión escrita. Es una inhabilidad para traducir los pensamientos en símbolos y sonidos. Esta alteración, de igual manera, supone el control deficiente muscular utilizado para codificar letras y palabras.
Entre las características que identifican a un niño biográfico cita la dificultad de trazar las letras con la orientación correcta, mezcla diferentes tipos de letras (script, mayúscula y cursiva), no respeta los márgenes, trabaja desordenadamente, borra con frecuencia, escribe con lentitud, agarra el lápiz inadecuadamente y tienen tensión muscular excesiva en la mano y el brazo.
Jorge es un niño de 9 años. Está cursando 3º Primaria en un colegio Pública.
Jorge tiene un hermano él es el menor, y el nivel socio-cultural y económico de su familia es medio. El ambiente familiar en el que se encuentra el niño es estable, aunque sabemos que quien pasa más tiempo con él  es su madre, ya que el padre dedica la mayor parte del día a su trabajo.
El nacimiento de Jorge fue normal, a tiempo y sin dificultades.
Es un niño reservado, tímido e inhibido; le cuesta abrirse a los demás, pero finalmente lo consigue. Otro aspecto importante es que con sus amigos suele tender a dejarse dominar, por lo que no toma mucha iniciativa y creemos que esto está afectando a la conquista de su autonomía personal, por tal motivo la profesora lo remite con la psicóloga del colegio, ya que empieza a observar que el ritmo de aprendizaje de Jorge.
 Es más bajo que el de sus compañeros y por ello, le resulta difícil seguir las clases. Algunas dificultades que observa son en relación a la asimilación de los contenidos escolares que requieren de la lectura y comprensión de textos; presenta una lectura lenta, dificultades en la resolución de problemas, etc.
Hipótesis de diagnóstico
Según la psicóloga y lo que informa recaudada, sin establecer una etiquetación fija es que Jorge presenta:
Posible digrafía evolutiva profunda.
Justificación Basándonos en la prueba realizadas a “A” (WISC-R), partimos de que Jorge presenta las aptitudes y condiciones necesarias para desarrollar y aprender el lenguaje, es decir, no padece ninguna lesión neurológica, discapacidad intelectual, sensorial y/o motriz, por lo que podemos hacer un posible diagnóstico de Dificultad de Aprendizaje (DA).
Hipotético diagnóstico de digrafía evolutiva profunda, encontramos las bases de la misma en las dificultades:
 - Trazo relajado e irregular
 - Omisiones, adiciones, sustituciones tanto en la copia, en el dictado, como en el texto libre.
- No hace uso de mayúsculas al comienzo de la frase. - Errores ortográficos - Dificultades con las letras r/rr, s/c, v/b.
- Falta de coherencia
 - Errores a nivel sintáctico
- Dificultades en la ortografía
Es decir, las características de la escritura de “A”, nos llevan a deducir un posible caso de digrafía evolutiva profunda en tanto que manifiesta problemas en la vía fonológica, por una alteración en la funcionalidad de los procesos de transcripción de los fonemas a grafemas; y en la léxica, relacionando a éstos las dificultades en ciertas reglas ortográficas con problemas en los procesos iniciales de procesamiento visual de las palabras.
El diagnóstico consiste en precisar el grado de alteraciones y puntualizar el tipo y frecuencia del error del gráfico. Para este procedimiento se necesitará corregir diariamente las producciones del niño, destacando las fallas para reeducar con la ejercitación adecuada, de forma individual", expresa la especialista.
De León recomienda tres actividades para desarrollar en el niño biográfico, algunas de las cuales se pueden trabajar fácilmente en la casa con el apoyo de los padres.
La primera es la caligrafía, destinadas al aprendizaje de las letras, al ligado y a la regularidad de la escritura, en otras palabras, a lograr una escritura rápida y legible. Por ejemplo, pedir al niño que haga una serie de ejercicios en un cuaderno de caligrafía. Muchas veces estos ejercicios ya vienen hechos en algunos cuadernos y basta con motivar al niño a desarrollarlos.
La segunda es la pintura, cuyo objetivo es desarrollar el agrado por la actividad gráfica y favorecer el hábito de una postura adecuada, la fluidez y distensión del movimiento motor. Por ejemplo, pedir al niño que haga un dibujo.
Consisten en modelar con plastilina o rellenar un dibujo, todo lo cual contribuye a la coordinación visomotora.
Palabras claves: Trastorno de escritura, coordinación visomotora, criptográficas, biográfico, inhabilidad, legible,  audición, hipoacusia, caligrafía, zurdos, técnica.



 

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